Para cada una de las situaciones, el gerente tendrá asociada una posible solución; además podrá simular un cuadro con otros valores a fin de determinar futuras o comparadas situaciones.
Las metas asignadas a cada uno de los indicadores de desempeño constituyen un vínculo entre la visión, la misión y la estrategia, logrando que la misión y la estrategia sean algo tangible y cuantificable. Permiten también evualuar el proceso hacia los objetivos, asignar responsabilidades y recompensar por objetivos logrados.
La metodología del Tablero de Control, basado en el supuesto fundamental de "si no se puede medir no se puede controlar" , trata de traducir la estrategia en acción, facilitar el control en forma equilibrada de la gestión de la empresa a través de una serie de objetivos e indicadores agrupados en cuatro áreas:
- Financiera
- Mercado
- Procesos internos
- Aprendizaje de la organización




